Cuento de:


Edith Castillo V - 19.995.584
Rebeca Betancourt V - 20.434.673
Jennifer Langfermann E - 423566048
María Calé V - 20.850.125

Cuando Any casi muere



Un domingo, como todos, la señora Lucía llevó a su hija menor, Any de un añito, al parque de los niños a jugar, cuando llegaron, se encontraron con Martha, la hermana de Lucía, quien estaba acompañada de Arturo, su hijo de dos años y medio, quien llevaba toda la mañana llorando y pidiendo que lo llevaran al parque.

Martha y Lucía caminaron hasta el final del parque, que es poco concurrido, para poder hablar tranquilamente y dejar a los niños jugar. Las hermanas hablaban de la novela que estaba por terminar, de la boda de la ex vecinita, quien vivía en la casa de al lado cuando eran niñas y hasta que tenían la sospecha de que su primo Luis Miguel era gay. De repente, escucharon un grito seguido de un agudo llanto. Se levantaron del banco y corrieron a ver qué pasaba; era la pequeña Any tirada en la grama llorando, parecía haberse caído mienteas jugaba con su primo. Su madre intentó tranquilizarla, pero no lo logró. Luego recordó que Any siempre se calmaba cuando tomaba leche, así que la acostó en su regazo y la amamantó, hasta que la pequeña se quedó dormida. Después de un rato, al ver que ya era tarde, Lucía pidió a su hermana que se llevara a Any a su casa porque tenía que ir a una reunión en los chorros de milla.

Al llegar a la casa de Martha, en Ejido, Any seguía dormida y Artura también tenía sueño, así que Martha los acostó en el cuarto de su hijo. Después de una hora fue a verlos y descubrió algo extraño en la pequeña Any. Al acercarse, vió que se estaba asfixiando y tenía la cara y la boca llenas de vómito, lo que no la dejaba respirar. Martha se apresuró con la niña en brazos en busca de las llaves de su auto, al no conseguirlas, corrió a la calle y detuvo un taxi que iba pasando por el frente de su casa. Le pidió al conductor que se apresurara y condujera hasta el CDI que queda a ocho cuadras más arriba de su casa.

Cuando llegaron allí, una muchacha, quien escuchó los gritos de auxilio de Martha, salió a recibir a la niña. Martha, aún temblando y sin saber qué hacer, llamó a Lucía, quien muy preocupada colgó y se apresuró a llegar al CDI. Cuando llegó media hora después, su hermana le contó lo que había pasado y fue a ver a su hija que se encontraba en la sala de apoyo vital. Any ya se había recuperado y cuando le dieron de alta, su tía y su madre la llevaron al IAHULA para asegurarse de que todo estaba bien y así fue.