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Sujann Cepeda
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Las travesuras de Soila


Erase una vez una niña llamada Soila, que vivía en el campo junto a su madre y su tía, ellas no tenían que trabajar, ya que todo lo resolvían con magia; sin embargo Soila causaba muchos problemas debido a su carácter inquieto, haciéndose así merecedora de numerosos apodos como: “Soy la brincona”, “Soy la tocona”, “Soy la terremoto”, entre otros. Soila sintiéndose orgullosa de sus apodos andaba siempre en búsqueda de nuevas travesuras.

Cierto día Soila estaba caminando por el campo junto a su primo Eustaquio, quien practicaba sin mucho éxito sus hechizos; se encontraron con una pera roja que accidentalmente un vendedor había dejado caer al suelo, esta se encontraba envenenada por orden del rey oscuro del país socialista para hacerle daño a todas las princesas del país, con el fin de apoderarse de la belleza del reino y así alimentar a su verruga, que lo mantendría joven hasta el dos mil siempre.

Cuando Soila vio la pera tirada en el suelo y al vendedor que se alejaba distraído, sin vacilar agarró la singular fruta y comiéndosela con alegría, pensaba en su nuevo apodo que sin duda esta nueva hazaña le haría merecedora, con el posible título de “Soy la come pera” y al momento siguiente se desplomó al suelo; su primo al verla inconsciente decidió usar su magia para buscar ayuda, pero luego de varios intentos fallidos solo logra convertirse en un gran sapo y lleva a Soila a cuestas hasta su casa.

La tía y la madre de Soila al verla se alarmaron y decidieron bajar al pueblo en busca de un médico brujo que pudiera revertir el hechizo. La madre de Soila tomó su vieja carreta y le colocó un motor mágico de propulsión a chorros y salieron los 4 cuesta abajo a toda velocidad, Soila empeoraba rápidamente, y al llegar a terreno empinado, la carreta empezó a perder velocidad y fue cuando la tía de Soila tomó una decisión, y sin mediar palabra tiró fuera de la carreta a Eustaquio y a la madre de Soila diciéndoles: - Nos vemos en el Hospital Comunal -.

Finalmente la tía de Soila logró llegar al hospital con su sobrina gritando: - Ayuda, se me muere -. Un aprendiz de bruja comunal la tomó rápidamente de la carreta y la llevo en brazos al interior del hospital, el médico se encontraba ocupado atendiendo a otro paciente que se encontraba herido, pero a pesar de las dolencias del mismo, al ver a la niña en tan lamentable estado tomó al médico por la chaqueta y mirándolo a los ojos le dijo: - Primero justicia -. El médico tomó a Soila rápidamente y le esparció en el rostro un polvo mágico, ésta reaccionó pero aún se encontraba débil, por lo cual necesitaba de una poción más efectiva, pero esta se encontraba en el Gran Castillo Encantado; solo había una manera de llegar a este lugar y era a través de un espejo les dijo la aprendiz, ya que el rey oscuro había sellado todas las vías de acceso para llegar a este castillo.

En ese momento llega la madre de Soila y Eustaquio preocupados por la salud de la niña, ya enterados de lo sucedido, regresan todos a la carreta para trasladarse a través de los espejos retrovisores de la misma al Gran Castillo. Al encontrarse en este lugar Soila fue atendida inmediatamente y recuperada con la poción mágica, la cual le confirió poderes de princesa con los que derrocaría al rey oscuro de ese país socialista.

FIN