De la frase al texto: macro-segmentación y micro-segmentación.


Ferdinan de Suassure, padre de la lingüística moderna, define la lengua como un sistema; con ello quiere decir que es un conjunto organizado de unidades que se relacionas entre sí. En el texto escrito, estas unidades abarcan desde los grafemas, las palabras, las oraciones, el párrafo hasta llegar al texto. Todas estas unidades se van relacionando para construir un texto.
La palabra texto se deriva del latín textus, cuyo significado es tejido, de modo que el texto es un tejido y como bien sabemos un tejido se elabora entrecruzando (relacionando) hebras (unidades) que van en sentido horizontal con hebras en sentido vertical. El texto escrito no es diferente, pues la hebra que viaja en sentido horizontal se construye con palabras que a su vez forman oraciones con las cuales construimos bloques a los que llamamos párrafos, estos a su vez son la hebra que viaja en sentido vertical permitiendo la conformación de capítulos y apartados en un libro.

3.1 La macro-segmentación: como dijera anteriormente, los libros, por ejemplo, pueden ser divididos en capítulos o apartados los cuales encierran unidades significativas llamadas párrafos. El final de un párrafo nos indica que algo termina y el inicio de otro que algo va a comenzar Adam, J. M. et al. (1999: 41), de este modo va fluyendo la información en el texto.

Ejercicio: identifique los párrafos en el siguiente texto, diga de qué habla cada uno y cómo se relacionan.

El cautivo

En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años, un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podría ser su hijo. Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y la vida bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y dócil, hasta la casa. Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillo de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado a su hijo.
A caso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto. Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en el que el pasado y el presente se confundieron; yo querría saber si el hijo perdido renació y murió en aquel éxtasis o si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa.

Borges, Jorge L. (1960), El hacedor, Buenos Aires, Emecé.


3.2 La micro-segmentación: como la palabra micro lo expresa, queremos referirnos a unidades más pequeñas que expresan un sentido completo y que, en la mayoría de los casos, está compuesta por un sujeto que realiza la acción de un verbo y lo que se predica del sujeto. Esta unidad es conocida tradicionalmente como oración y forma parte de una unidad mayor denominada texto.

Ejercicio: segmente el siguiente texto en oraciones.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez que quiero la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Cortazar, J. (1963), Rayuela. Madrid, Punto de lectura.
.

¿Cómo enlazar las distintas unidades del texto? Principios de cohesión y coherencia.


Anteriormente dijimos que el texto se construye a modo de tejido. Para poder lograr esto, es necesario tener lazos que vinculen una oración con otra y un párrafo con otro. Para que un texto tenga coherencia y se vea como un todo, debe relacionar cada oración de forma ordenada para que de este modo no se rompa la hebra que va entrelazando el texto. La cohesión se logra por medio de recurrencias, deixis o conectores

4.1 Las RECURRENCIAS: se da cuando unimos oraciones repitiendo un elemento de una en la otra o por medio de sinónimos. Por ejemplo:

v Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca

v La casa donde moraba era herencia de sus padres. Por eso vivía en una casa grande.

v
4.2 Deixis: son palabras que indican personas (este, esa), lugares (allí, allá), tiempo (ahora, ayer); también los pronombres personales, los pronombres relativos, los posesivos, los pronombres demostrativo y los adverbios de lugar y de tiempo, Vivaldi (2000: 170). Por ejemplo:

v Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios.

v Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillo de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico.

v
4.3 Conectores: son palabras que indican una determinada relación entre las oraciones que enlazan. Por ejemplo:

v A caso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes.

Ejercicio: identifique en el texto “El cautivo” los diferentes elementos de cohesión y de coherencia.